viernes, 27 de mayo de 2011

LOS CAPRICHOS DE GOYA




1. Francisco Goya y Lucientes, Pintor
Goya, en un primer dibujo preparatorio, no había acentuado tanto su mirada entrecerrada y de refilón. El gesto finalmente elegido lo muestra con aire más escéptico o crítico. Tenía entonces cuarenta y tres años.


Verdadero retrato suyo, de mal humor y gesto satírico. [El Prado]
Goya, en un primer dibujo preparatorio, no había acentuado tanto su mirada entrecerrada y de refilón. El gesto finalmente elegido lo muestra con aire más escéptico o crítico. Tenía entonces cuarenta y tres años.

Aguafuerte, aguatinta, punta seca y buril. 220x153 mm.





2. El si pronuncian y la mano alargan Al primero que llega
Crítica acerba de las bodas por interés o razón política, en que Goya censura lo que no sea verdadero amor de la pareja y denuncia la doblez de la novia, hermosa enmascarada, pero contenta con su sino. El tiempo dirá cómo es.


Facilidad con que muchas mujeres se prestan a celebrar matrimonio esperando vivir en él con más libertad. [El Prado]
Los matrimonios se hacen regularmente a ciegas: las novias adiestradas por sus padres, se enmascaran y atavían lindamente para engañar al primero que llega. Esta es una princesa con máscara que luego ha de ser una perra con sus vasallos, como lo indica el reverso de su cara imitando un peinado: el pueblo necio aplaude estos enlaces; y detrás viene orando un embustero en trage sacerdotal por la felicidad de la Nación (Bodas de las Camaristas). [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 215 x 150 mm.





3. Qué viene el coco
Insensatez de las madres que aterrorizan a sus hijos con horrores imaginarios, a veces para lograr desentenderse de las criaturas o alejarlas cuando no les conviene que sean testigos de una bribonada.


Abuso funesto de la primera educación. Hay que hacer que un niño tenga más miedo al coco que a su padre y obligarle a temer lo que no existe. [El Prado]
Las madres tontas hacen medrosos a los hijos figurando el Coco; y otras peores se valen de este artificio para estar con sus amantes a solas cuando no pueden apartar de sí á sus hijos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219 x 154 mm.





4. El de la rollona
Mofa de la artificiosa prolongación de la infancia que sufren los hijos de casa rica, caprichudos e inútiles a base de vivir como bebés. "El de la Rollona, diez años y aún mamaba": frase hecha contra la madre que impide la vida adulta del hijo.


La negligencia, la tolerancia y el mimo, hacen a los niños antojadizos, obstinados, soberbios, golosos, peritosos e insufribles, llegan a grandes y son niños todavía. Tal el de la rollona. [El Prado]
Los hijos de los grandes se crían siempre niñotes, chupándose el dedo, atiborrándose de comida, arrastrados por los lacayos, llenos de dixes supersticiosos, aun cuando ya son barbados. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 209 x 157 mm.





5. Tal para qual
Dura estampa contra el atildamiento, femenino y masculino: el pisaverde pasa sus horas en acicalamientos, como la coqueta, pendiente no de ser, sino de aparentar y apegado a las modas y no al buen temple.


Muchas veces se ha disputado si los hombres son peores que las mujeres o al contrario. Los vicios de unos y otros vienen de la mala educación: dondequiera que los hombres sean perversos, las mujeres lo serán también. Tan buena cabeza tiene la señorita que se representa en esta estampa como el pisaverde que le está dando contestación; y en cuanto a las dos viejas, tan infame es la una como la otra. [El Prado]

La Reyna y Godoy cuando era guardia, y los burlaban las lavanderas. Representa una cita que han proporcionado dos alcahuetas, y de que se están riendo, haciendo que rezan el rosario. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 200 x 151 mm..





6. Nadie se conoce
La máscara de Carnaval no tapa, aunque todos finjan que no saben quienes son y, así, obren a su antojo y puedan complacerse. Pero el engaño no existe en el carnaval de la vida: ni los «cuernos» pueden, al cabo, disimularse.


El mundo es una máscara: el rostro y la voz, todo es fingido: todos quieren aparentar lo que no son, todos se engañan y nadie se conoce. [El Prado]
Un General afeminado o disfrazado de Muger en una fiesta, se lo está pidiendo áuna buena moza; él se deja conocer por los bordados de la manga; los maridos estan detras, y en vez de sombreros, se figuran con tremendos cuernos como un unicornio. Al que se tapa bien le sale derecho; al que no, torcido. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 219 x 153 mm





7. Ni asi la distingue
Aunque la mire de cerca no conocerá su ser verdadero y se engañará si solo se fía de la apariencia, así se ayude de anteojos. Más le valiera reparar en cosas que no se llevan en la cara. Goya firmó la plancha, abajo, a la izquierda.


Como ha de distinguirla? Para conocer lo que ella es no basta el anteojo; se necesita juicio y práctica de mando y esto es precisamente lo que le falta al pobre de caballero. [El Prado]
Se ciegan tanto los hombres lujuriosos, que ni con lente distinguen que la Señora que obsequian, es una ramera. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 200 x 150 mm.





8. Que se la llevaron!
Si no velan por el decoro y la fama de la mujer, así ella misma como los suyos, puede acabar por la fuerza de las cosas, donde nunca quiso haber estado. O, más sencillamente, dos bárbaros que raptan a una joven.


La mujer que no sabe guardar es del primero que la pilla y cuando ya no tiene remedio se admiran de que se la llevaran. [El Prado]
Un Eclesiástico que tiene un amor ilícito, busca un gañán que le ayuda al rapto de su querida. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 218 x 152 mm.





9. Tantalo
Tántalo, por maldición de los dioses, no podía alcanzar nunca el agua y las frutas que tenía cerca. El hombre que no es atento y amable con su mujer, la pierde, como si estuviera muerta, y ya nunca la logra, por más que llore.


Si él fuese galán y menos fastidioso, ella reviviría. [El Prado]
Una buena hembra al lado de biejo no la satisface, tiene deliquios, y es como el que tiene sed, está junto al agua y no puede gustarla [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 210 x 152 mm.





10. El amor y la muerte
Los anticuados, que se toman cualquier chanza a la tremenda, como en los dramas de Calderón, se exponen a morir en una pendencia por asunto de faldas. Así y todo, él amaba locamente y ella queda en la desesperación. Eros y Tántalos.


Ve aquí un amante de calderón que, por no saberse reír de su competidor, muere en brazos de su querida y la pierde por su temeridad. No conviene sacar la espada muy a menudo. [El Prado]
De los amores ilícitos no se suelen seguir más que ruidos y pendencias [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219 x 152 mm.





11. Muchachos al avío
"Moralistas" y "Mercaderes silvestres" pensó titular la estampa. Los contrabandistas proclaman no ser ladrones: pero "muchachos" con avío de navaja, mondadientes, cigarro, fusil y holganza son lo que parecen y no lo que dicen.


Las caras y el traje están diciendo lo que ellos son. [El Prado]
Los contrabandistas en acecho de cuantos pasan cerca de un camino, poco se diferencian de los ladrones. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219 x 154 mm.





12. A caza de dientes
La superstición es dura dueña: hay quien se atreve a arrancar con sus manos los dientes de un ahorcado, por horror que le cause, para emplearlos en bebedizos o conjuros, según se sabe desde "La Celestina". Tanto puede la ignorancia.


Los dientes de ahorcado son eficacísimos para hechizos; sin este ingrediente no se hace cosa de provecho. ¡Lástima que el vulgo crea tales desatinos!. [El Prado]
Por salirse con la suya, sobretodo si esta enamorada, es capaz de arrancar los dientes a un ahorcado. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219 x 153 mm.





13. Estan calientes
Parece que Goya concibió primero una escena onírica de canibalismo. Quedó en triste mofa de gentes que no tienen otra idea que la de comer y ni aun capacidad para hablar de lo que no sea el condumio


Tal prisa tiene de engullir que se las tragan hirviendo. Hasta el uso de los placeres son necesarias la templaza y la moderación. [El Prado]
Los frailes estúpidos se atracan bien en sus refectorios, y se ríen del mundo. ¡Qué han de hacer después sino estar calientes!. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219 x 153 mm.





14. Qué sacrificio
Con dolor del padre, pero la boda de apalabra. El rico zambo y corcovado, aponderado por su amigo, "compra" una linda novia que, infeliz, nada pinta en el caso. Goya firmó esta plancha, abajo, a la izquierda.


Como ha de ser, el novio no es de los más apetecibles; pero es rico, y a costa de la libertad de una niña infeliz, se compra el socorro de una familia hambrienta. Así va el mundo. [El Prado]
El vil interés obliga a los padres a sacrificar una hija joven y hermosa casándola con un viejo jorobado, y no falta que apadrine semejantes bodas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 203x152 mm.





15. Bellos consejos
En manos de la horrible mujeruca que cree conocer la vida porque nada ignora de sus picardías y maldades, la linda joven, promesa de una vida en sazón, puede convertirse en la reedición de aquélla.


Los consejos son dignos de quien los da. Lo peor es que la señorita va a seguirlos al pie de la letra ¡Desdichado del que se acerque!. [El Prado]
Las madres suelen ser alcahuetas de sus mismas hijas llevándolas a ciertos paseos y concurrencias. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 220x154 mm.





16. Dios la perdone: Y era su madre
Se fue de casa, hizo dinero fácil con su cuerpo y despachó a la mendiga que le pidió un auxilio con una moneda y la frase de rigor: un simple deseo que nada vale. Sin advertir que era su madre.


Una hija viciosa que se echa a puta no conoce ni aún a su madre que anda tal vez pidiendo limosna. [El Prado]
Perdone por Dios y era su madre. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 202 x 151 mm.





17. Bien tirada está
Bien estirada está la media que adorna la linda pierna juvenil. Y bien tirada anda ya la muchacha que la luce, anzuelo para los hombres que compran su belleza.


¡Oh!, la tía Curra no es tonta. Bien sabe ella lo que conviene que las medias vayan estiraditas. [El Prado]
Una prostituta se estira la media por enseñar su bella pierna, y no hay cosa más tirada por los suelos que ella. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219x153 mm.





18. Ysele quema la casa
La expresión bobalicona del perezoso, desaliñado e incapaz, acaso ebrio, muestra su ausencia de la vida verdadera y una inconsciencia tal que no advierte los más graves peligros.


Ni acertará a quitarse los calzones, ni dejar de hablar con el candil, hasta que los bomberos de la villa le refresquen. ¡Tanto puede el vino!. [El Prado]
Los viejos lascivos se queman vivos, y están siempre con las bragas en las manos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 219 x 154 mm.





19. Todos caerán
Un burdel bien organizado por la vieja alcahueta logra atraer y dejar sin dineros a los embobados clientes, z quienes se acaba por sacar cuanto llevan, aunque no tuvieren intención de gastarlo.


¡Y que no escarmientan los que van a caer! ¡Con el ejemplo de los que han caído! Pero no hay remedio, todos caerán. [El Prado]
Una puta se pone de señuelo en la ventana, y acuden militares, paisanos y hasta frailes y toda especie de avechuchos revoloteando alrededor: la alcahueta pide a Dios que caigan, y las otras putas los despluman y hacen vomitar, y les arrancan hasta las tripas como los cazadores a las perdices. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219 x 146 mm.


20. Ya van desplumados
Todo ha sido fingimiento: sin dineros, no hay carantoñas. Las gentes "respetables" que rigen el lupanar observan impávidas y complacidas cuán bien marcha el negocio.


Si se desplumaron ya, vayan fuera: que van a venir otros. [El Prado]
Después de la cúpula de los avechuchos, las putas los arrojan a escobazos, desplumados, cojos y cabizbajos: dos frailes muy reverendos los guardan las espaldas, y son los que celebran la burla con sendos rosarios a la cintura. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 218x152 mm.





21. ¡Qual la descañonan!
La ramera es la rapaz de los "pollos" que la frecuentan, pero la autoridad corrupta, con faz predadora, es la rapaz de todos: usa su poder para desplumarla impunemente sin que trascienda, tapado todo con su amplia capa.


También las pollas encuentran milanos que las despluman y aún por eso se dijo aquello de : Donde las dan las toman. [El Prado]
Los jueces superiores hacen capa regularmente los escribanos y alguaciles para que roben y desplumen a las putas pobres. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida 218 x 149 mm.





22. Pobrecitas!
¿Una redada de prostitutas? Avergonzadas y temerosas, tanto, que tapan su rostro, su vida vida acaba en el temor y la indefensión, sujeta a la voluntad ajena. Mal oficio.


Vayan a cocer las descosidas. Recójanlas, que bastante anduvieron sueltas. [El Prado]
Las infelices que se hacen prostitutas, tal vez por miseria, son llevadas a las cárceles, cuando se les antoja a los alguaciles; las de rumbo viven como les da la gana, porque las leyes sólo se han hecho para los pobres. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218 x 153 mm.





23. Aquellos polbos
El o ella, qué más da. La Inquisición crea un ambiente sofocante: dar polvos para bebedizos de amor exige castigo público y solemne. No tendrá la Iglesia cosa mejor que hacer. Un auto de fe así pudo ver Goya en Madrid, en 1784.


¡Mal hecho! A una mujer de honor que por una friolera servía a todo el mundo tan diligente, tan útil, tratarla así; mal hecho. [El Prado]
El vulgo de curas y frayles es el que vive con la fiesta de autillos (Perico el cojo). [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 219x150 mm.





24. Nohubo remedio
Pobre mujer, entre espectadores rudos o pasivos y alguaciles con cara de perro que le darán de vergajazos. La Inquisición pone coroza o cucurucho de infamia a una infeliz desnuda y la Justicia la exhibe ante el Pueblo. Una ignorancia sobre otra.


A esta santa señora la persiguen de muerte. Después de escribirla la vida la sacan en triunfo. Todo se lo merece y si lo hacen por afrentarla es tiempo perdido. Nadie puede avergonzar a quien no tiene vergüenza. [El Prado]
El bajo pueblo es el que se divierte con las encorozonadas, que solo se castigan si son pobres y feas, entonces no hay remedio. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219 x 152 mm.





25. Si quebró el Cantaro
La mísera madre sufre más por el barro quebrado que por la piel y el dolor de su crío. Ni le basta con la palma de la mano ni permite el tenue alivio del calzón interpuesto. A falta de más manos, usa los dientes.


El hijo es travieso, y la madre colérica, ¿cuál es peor?. [El Prado]
Hay madres que rompen el culo a sus hijos a zapatazos si quiebran un cántaro, y no les castigarán por un verdadero delito. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 209 x 152 mm.





26. Ya tienen asiento
Las coquetas viven por fuerza sujetas a mudanza, al capricho propio o al ajeno, a una vida sin fundamento sólido. No tienen más posibilidad de "asentarse" en la vida que la de ponerse una silla sobre la cabeza.


Para que las niñas casquivanas tengan asiento no hay mejor cosa que ponérselo en la cabeza. [El Prado]
Muchas mujeres sólo tendrán juicio, o asiento en sus cabezas, cuando se pongan las sillas sobre ellas. Tal es el furor de descubrir su medio cuerpo, sin notar que los pillastrones se burlan de ellas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217 x 152 mm.





27. Quien mas rendido?
Nadie más rendido que el galán zalamero, encaprichado de una bella frívola y casquivana, dispuesto a mil tonterías: la pasión por la mujer logra más rendiciones que el arma del enemigo.


Ni uno ni otro, él es un charlatán de amor que a todas dice lo mismo, y ella está pensando en evacuar cinco citas que tiene dadas entre las ocho y las nueve, y son las siete y media. [El Prado]
Un casquivano, cuando solicita a una mujer, hace con ellas las mismas muecas y zalamerías que un perrillo faldero (Duquesa de Alba y Goya). [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 198 x 151 mm.





28. Chiton
La vieja alcahueta y celestinesca, siempre encogida y rezando el rosario, acepta mediar en los amores inconfesables de una dama de buena posición: en el sigilo ("¡Chitón") hallará su recompensa.


Excelente madre para un encargo de confianza. [El Prado]
Las señoras de distinción se valen de aquellas viejas que suelen estar rezando a la puerta de la iglesia para llevar billeticos y embiar citas a sus amantes. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y buril. 219 x 159 mm.





29. Esto si que es leer
El adinerado vejestorio, que ni para vestirse o acicalarse desea valerse por sí, aparenta ocuparse en un texto, aunque su pereza y desinterés lo mantienen con los ojos cerrados: no necesita para nada instruirse.


Le peinan, le calzan, duerme y estudia. ¿Nadie dirá que desaprovecha el tiempo?. [El Prado]
Los Ministros, consejeros y otros tales aguardan para leer, estudiar y enterarse de los negocios a la hora que el peluquero los va a trabajar la cabeza, les despeluza y ciega de polvo, y el zapatero los prueba los zapatos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 219x148 mm.





30. Porque esconderlos?
Sufre el codicioso por la integridad de sus caudales, angustiado y en perpetuo tormento; ríen de su inútil empeño quienes saben que él morirá y los dineros quedarán en este mundo... y en sus manos.


La respuesta es fácil: porque no los quiere gastar, y no los gasta, porque aunque tiene los ochenta cumplidos y no puede vivir un mes todavía, teme que le ha de sobrar la vida y faltarle dinero. Tan equivocados son los cálculos de la avaricia. [El Prado]
Un clérigo avaro y muy respetable, esconde sus talegas; pero ya se las buscan sus sobrinos y otros sacristanes. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 218x153 mm.





31. Ruega por ella
Mientras dirige atenta el embellecimiento de la joven ramera, su pupila, la alcahueta reza su sempiterno rosario para obtener de Dios la fortuna a través de la venta del cuerpo ajeno.

Y hace bien para que Dios le dé fortuna y la libre de cirujanos y alguaciles, y llegue a ser tan diestra, tan despejada y tan para todos, como su madre, que en gloria esté. [El Prado]
Mientras se aderezan y visten las putas, rezan las alcahuetas para que Dios las dé mucha fortuna, y las enseñan ciertas lecciones. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 219x152 mm.





32. Por que fue sensible
Parece tratarse de un caso real. Acaso alguna pobre moza que auxilió a quien no convenía, se defendió de quien no lo permitía, amó a quien no podía: dio con sus huesos en la mazmorra. Joven, hermosa, angustiada y sola. Así es el mundo.


¡Como ha de ser! Este mundo tiene sus altos y bajos. La vida que ella traía no podía parar en otra cosa. [El Prado]
Las pobres mozas incautas van a las cárceles después de quedar preñadas por una natural sensibilidad (La muger de Castillo). [Biblioteca Nacional]
Aguatinta. 219x153 mm.




33. Al Conde Palatino
Nunca han faltado falsos príncipes charlatanes que han engañado a los crédulos con su aspecto distinguido y sus modales de «gente bien». Apariencia que les ayuda en sus trapacerías y fraudes. No fiarse.


En todas las ciencias hay charlatanes, que sin haber estudiado palabra lo saben todo, y para todo hallan remedio. No hay que fiarse de lo que anuncian. El verdadero sabio desconfía siempre de lo cierto. Promete poco y cumple mucho, pero el Conde Palatino no cumple nada de lo que Promete. [El Prado]
Todos los charlatanes y sacamuelas quieren pasar por Condes y Marqueses estrangeros arruinados para vender bien sus drogas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta, punta seca y buril. 219x152 mm.





34. Las rinde el Sueño
¿Monjas, mendigas, encarceladas, rameras, todo ello a un tiempo? La tétrica escena muestra a un grupo de desdichadas que acaban su jornada en el agotamiento y en lugar escasamente acogedor.


Qué han de hacer sino dormir los fralles y monjas, después de borrachos y estragados allá en sus conventos?. [El Prado]
Los frailes suelen entrar de noche en los Conventos de monjas y se entregan a toda relaxación con ellas, hasta que las rinden y las coge el sueño. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219x154 mm.





35. Le descañona
«Le despluma». Él, arrobado, mira suavemente adormecido los encantos de la maja entre cuyas manos va a perder barbas y patillas. Y, quizás, alguna cosa más...


Le descañonan, y le desollarán. La culpa tiene quien se pone en manos de tal barbero. [El Prado]
Una cortesana afeita a su amante bobalicón que se le cae la baba, y le arranca así hasta el último maravedí. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 219x154 mm.





36. Mala noche
Frío, incomodidad, falta de clientes... Las busconas añaden a su vida de padecimientos más dolor y carencias en una oscura noche agitada por un rudo viento en la que, incluso se muestran más de lo que querrían.


A estos trabajos se exponen las niñas pindongas, que no se quieren estar en casa. [El Prado]
Noche de viento recio, mala para las putas. [Biblioteca Nacional]
Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218x155 mm.




37. Si sabrá mas el discípulo?
¿Acabara sabiendo más el alumno que su profesor? No. Todos acabarán como lo que son: jumentos. Por mucho empeño que se ponga -viene a decir Goya-, de donde no hay, no se puede sacar.


No se sabe si sabrás más o menos, lo cierto es que el maestro es el personaje más grave que se ha podido encontrar. [El Prado]
Un maestro burro no puede enseñar más que a rebuznar. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y buril. 218x153 mm.





38. Brabisimo!
En una estampa preparatoria de ésta aclaró Goya el primer sentido que quiso dar a la escena: «Protege las Artes y dicen que lo entiende». Ya se ve que no: el mono lleva la guitarra al revés. Hay mecenazgos que se prestan sólo por fatuidad.


Si para entenderlo bastan las orejas, nadie habrá más inteligente, pero es de temer que aplaudan lo que no suena. [El Prado]
Hasta los burros aplauden por moda la música mala, cuando ven otros que dicen brabísimo. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 219x152 mm.





39. Asta su Abuelo
Primero dibujó Goya un libro normal y tituló la estampa «El Asno Literato». Luego, lo ilustró con pollinos y trazó, en la mesa, un escudo asnal: mofa de la obsesión por hallar abuelos ilustrísimos. Vaya mérito: todos serían burros.


A este pobre animal le volvieron loco los genealogistas y reyes de armas, no es él solo. [El Prado]
Los borricos preciados de nobles descienden de otros tales hasta el último abuelo. [Biblioteca Nacional]

Aguatinta. 218x154 mm.





40. Deque mal morira?
El enfermo, exangüe, está en manos de un mal médico, no por bien trajeado más competente: no hace falta discurrir para saber que la incompetencia va a ser la causa de su muerte.


El médico es excelente, meditabundo, reflexivo, pausado, serio. ¿Qué más pedir? [El Prado]
No hay que preguntar de qué mal ha muerto el enfermo que hace caso de médicos bestias e ignorantes. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 218x152 mm.





41. Ni mas ni menos
En una prueba anterior, Goya criticaba a su propio gremio: «No morirás de hambre», dice al simio pintor, en cuyo cuadro queda embellecido el asno que le paga el retrato. Como si eso engañase a alguien. Burro, con peluca o sin ella.


Hace muy bien retratarse; así sabrán quién es los que no lo conozcan ni hayan visto. [El Prado]
Un animal que se hace retratar, no dejará de parecer por eso animal, aunque se le pinte con su golilla y afectada gravedad. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 200x152 mm





42. Tu que no puedes
«Cómo suben los borricos» fue su primer título: muchos encumbrados son asnos, aunque manden y gobiernen. Por si fuera poco, se encaraman sobre el sudor de los humildes. «Tú que no puedes, llévame a cuestas». Qué tiesos van. Y con espuelas.


¿Quién no dirá que estos caballeros son caballerías? [El Prado]
Los pobres y clases útiles de la sociedad que llevan a cuestas a los burros, o cargan con todo el peso de las contribuciones del estado. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218x252 mm.





43. El sueño de la razón produce monstruos
«El autor, soñando. Su yntento solo es desterrar bulgaridades perjudiciales, y perpetuar con esta obra de caprichos el testimonio sólido de la verdad», escribió Goya dos años antes (1797). Pensó poner la estampa al frente de la edición.


La fantasía, abandonada de la razón, produce monstruos imposibles; unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas. [El Prado]
Portada para esta obra: cuando los hombres no oyen el grito de la razón, todo se vuelven visiones. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 218x152 mm.




44. Hilan delgado
Estas horribles mujeres, mezcla de brujas, celestinas y parcas, son calculadoras, metódicas y frías. Expertas en decidir destinos ajenos, quien cae en sus manos puede perecer: aun antes de haber vivido (¿provocadoras de abortos?)


Hilan delgado, y la trama que urden ni el diablo la podrá deshacer. [El Prado]
Las alcahuetas llevan una cuenta muy cabal de sus tercerías y se hacen pagar muy bien los niños que van despachando y se ven detrás colgados como cerros de lino. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta, punta seca y buril. 219x153 mm.





45. Mucho hay que chupar
La superstición y la brujería hacían creer que las viejas podían vigorizarse con la sustancia vital de los niños. Chupar esa sustancia y «chupar» el dinero de quien encarga el negro negocio. Mucho chupar.

Las que llegan a (los) 80 chupan chiquillos; las que no pasan de 18 chupan a los grandes. parece que el hombre nace y vive para ser chupado. [El Prado]
Los rufianes y alcahuetas desgracian centadas de chiquillos, dando drogas para abortar cuando el secreto lo exige. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 208x152 mm.





46. Correccion
Todos, en apariencia, andan contritos, compungidos y llenos de comedimiento. Pero al fondo asoman los horrores de sus almas, que también se traslucen en sus rostros, si bien se observa.


Sin corrección ni censura no se adelanta ninguna facultad, y la de la brujería necesita particularmente talento, aplicación, edad madura, sumisión y docilidad a los consejos del gran brujo que dirige el seminario de Barahona. [El Prado]
Los pícaros de todos estados y condiciones, mercaderes, frailes y villanos, aparentan deseo de la enmienda cuando les predica un mono cualquiera pero pronto vuelven a las andadas porque todo lo hacemos por imitación.. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x150 mm.





47. Obsequio á el maestro
Las brujas del alma horrible ofrendan un niño al Maestro, figura sexualmente ambigua y con dos cuernos esbozados que revelan su condición satánica. Casi lo único digno de la reunión es el Diablo.


Es muy justo: serían discípulos ingratos, si no visitaran a su catedrático, a quien deben todo los que saben en su diabólica facultad. [El Prado]
Las monjas y frailes que adoran la luxuria, cuyo simulacro se ve delante en la figura cabruna, no tiene más arbitrio regularmente que tocarse la pera, ó tener poluciones continuas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y buril. 218x150 mm.





48. Soplones
Quien denuncia desde el anonimato es un demonio que satisface al depravado y crea un ambiente fétido (obsérvense abajo las fuentes de la delación). Sólo maldad y alevosía hay en el alma hedionda del soplón.



Los brujos soplones son los más fastidiosos de toda la brujería y los menos inteligentes en aquel arte. Si supieran algo no se meterían a soplones. [El Prado]
La confesión auricular no sirve más que para llenar los oídos de los frailes de suciedades, obscenidades y porquerías. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 208x153 mm.





49. Duendecitos
El pueblo creía en los pícaros duendes nocturnos, más bien simpáticos, con aire de frailucos. Tan falsos como las brujas y hechiceras, poblaban la mente de la gente sencilla. Así los vio el aragonés.


Esto ya es otra gente. Alegres, juguetones, serviciales, y un poco golosos amigos de pegar chascos, pero muy hombrecitos de bien. [El Prado]
Los verdaderos duendes de este mundo, son los curas y frailes que comen y beben a costa nuestra. La Iglesia o el clero tiene el diente afilado y la mano derecha monstruosa y larga para agarrar; el fraile descalzo, como más gazmoño, tapa el vaso de vino; pero el calzado no se anda con melindres; echa sopas de vino y trisca alegremente. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x152 mm.





50. Los Chinchillas
Aristócratas ociosos de una comedia de Cañizares, los Chinchilla y quienes son como ellos tienen el seso ocioso, se nutren sin esfuerzo, de forma asnal y, además, ciega. Sus libreas y espadines no los hacen respetables.


El que no oye nada, ni sabe nada, ni hace nada pertenece a la numerosa familia de los Chinchillas, que nuca han servido de nada. [El Prado]
Los necios preciados de nobles siempre están con su executoria al pecho, reclinados desidiosamente, rezando como unos fanáticos el rosario y bostezando. La ignorancia los alimenta groseramente y tiene su entendimiento cerrado a candado. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 207x151 mm.





51. Se repulen
Los depravados que esquilman y mal gobiernan el mundo no desean mostrar su calaña y rapacidad, para no causar alarma ni sospecha. Disimulan sus garras y, así, logran mejor su innoble propósito.


Esto de tener las uñas largas es tan peculiar que aún en la brujería está prohibido. [El Prado]
Los empleados que roban al estado, se ayudan y sostienen unos a otros. El gefe de ellos levanta erguido su cuello, y les hace sombra con sus alas monstruosas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 214x149 mm.





52. Lo que puede un sastre!
Poderosa estampa. La superchería vive de la ignorancia y el engaño. Las cosas en que debe creerse no han de elegirse por la apariencia: ésta, a menudo imponente, puede ocultar naderías, camelos.


¿Cuántas veces un bicho ridículo se transforma de repente en un fantasmón que no es nada y aparenta mucho? Tanto puede la habilidad de un sastre y la bobería de quien juzga las cosas por lo que parecen. [El Prado]
La superstición general hace que todo el pueblo se prosterne y adore con temor a un tronco cualquiera, vestido de santo. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 218x151 mm.





53. Qué pico de Oro!
Embobados están... porque son bobos. En el gárrulo papagayo no reconocen a quien sólo repite lo que otros dijeron. Sin mérito propio, pero con solemnidad aparatosa, deja boqiabiertos sólo a quien son más vacuos que él. Lo merecen.


Esto tiene trazas de junta académica. ¿Quién sabe si el papagayo estará hablando de medicina? Pero no hay que creerlo sobre su palabra. Médico hay que quando habla es un pico de oro, y cuando receta un Herodes; discurre perfectamente de las dolencias y no las cura, emboba a los enfermos y atesta los cementerios de calaveras. [El Prado]
Los frailes son regularmente predicadores plagiarios; pero como se alaban muchos unos a otros, el auditorio necio está con la boca abierta. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 218x152 mm.





54. El Vergonzoso
El rostro, con una gran nariz que recuerda un falo, sale de los calzones, donde su dueño, avergonzado, lo encierra, salvo para comer. El mundo es cruel y se burla de la fealdad física.


Hay hombres cuya cara es lo más indecente de todo sus cuerpo, y sería bien que, los que la tienen tan desgraciada y ridícula, se la metieron en los calzones. [El Prado]
Los hombres de grandes narices suelen ser también de gran birote y gordas gandumbas. Como suelen dar en sodomía, se representa éste con calzones por gorro, descubriendo sus vergüenzas por la trampa, y en el acto de echarse sobre un pobre diablo, y de remangarle la faldamenta. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 217x152 mm.





55. Hasta la muerte
Goya era amigo de los Osuna y es difícil que su acerba crítica se refiera a la Duquesa. Reprocha a las mujeres de edad que se acicalen como jovencitas y crean a los pícaros parásitos (guitones) que las requiebran por interés.

Hace muy bien en ponerse guapa. Son sus días, cumple setenta y cinco años y vendrán las amigas a verla. [El Prado]
Las mugeres locas lo serán hasta la muerte. Esta es cierta duquesa (la de Osuna) que se llena la cabeza de moños y carambas, y por mal que le caigan no faltan quitones de los que vienen a atrapar las criadas, que aseguran a Su Excelencia que está divina. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 220x154 mm.




56. Subir y bajar
El encumbrado de hoy, ayudado por un ser democrático, fulmina a quienes quieren ponerse a su altura. Pero lo mismo que ahora sube, bajará. Como les sucedió a los que ahora caen. Es el sino del poder.


La fortuna trata muy mal a quien la obsequia. Paga con humo la fatiga de subir, y al que ha subido le castiga con precipitarle. [El Prado]
El Príncipe de la Paz levantado por la luxuria, y con la cabeza llena de humo, vibra rayos contra los buenos ministros. Caen estos y rueda la bola; que es la historia de los favoritos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x152 mm.





57. La filiacion
La mujer elegante, con máscara zorruna y de cuya halda sale una cebeza de viejo (cornudo en dibujo previo e, incluso, evocando una vulva), ¿será hija de quien dice? ¿U oculta su progenie verdadera, hija de cornudo a quien no se parece?


Aquí se trata de engatusar al novio haciéndole ver por la ejecutoria quienes fueron los padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de la señorita ¿Y ella, quién es? Luego lo verá. [El Prado]
La gente vana pretende descender de hombres grandes cuando los parientes lexanos apenas se conocen, y es necesario anteojos para ver lo que está cerca. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta. 217x152 mm.





58. Tragala, perro
El monstruo de la Superchería preside, al fondo, la escena en la que un infeliz es obligado por las autoridades a «tragar» una vejatoria y terrible lavativa. Y le hacen un favor... Otros dicen que es un enredo cómico que Goya conocía.


El que viva entre los hombres será geringado irremdeiablemente, si quiere evitarlo habrá de irse a habitar los montes, y cuando esté allí también que esto de vivir solo es una geringa.  [El Prado]
No le echan mala lavativa a cierto Juan Lanas unos frailes que galantean a su muger, y le ponen un taleguillo al cuello a manera de reliquia para que se cure y calle. La muger se ve detrás cubierta por un velo, y un monstruo de enorme cornamenta preside la función autorizándolo todo nuestro Padre Prior. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 218x152 mm.





59. Y aun no se van!
Primero pudo titularse «La trampa». Luego, «Salga lo que saliere». La muerte es la trampa ineluctable. Todos caeremos en ella, y guarde lo que guarde, pasaremos por ello. Siempre estarán ahí: la Muerte y los Muertos.


El que no reflexiona sobre la inestabilidad de la fortuna, duerme tranquilo, rodeado de peligros: no sabe evitar el daño que amenaza, ni hay desgracia que le sorprenda. [El Prado]
Aun estando con el pie en la sepultura, se hallan tan encenegados en los vicios, que no huyen de la losa de la muerte que va a caer sobre ellos, o no piensan en la enmienda. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219x152 mm.





60. Ensayos
Brujas primerizas que, ante el Macho Cabrío, han dejado sus ruecas, el cántaro de las pócimas, la calavera y los gatos para iniciarse en el vuelo hacia el Akelarre. Goya conoció, por Moratín, los detalles inverosímiles y absurdos atribuidos a las brujas de Zugarramurdi, condenadas por la Inquisición en 1610.


Poco a poco se va adelantando. Ya hace pinitos y con el tiempo sabrá más que su maestra. [El Prado]
Dexar las labores del sexo; regañar continuamente los casados; robar y estar siempre como gatos, son ensayos y principios de cabronería. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y buril. 210x166 mm.





61. Volaverunt
La bella, con cabeza de mujer que mariposea, se fue, como en un vuelo, del mismo modo que las brujas. Primeramente, escribió: «La hacen volar». La Mala Fortuna priva al Hombre del Amor, se lo arrebata. ¿Perdió Goya a la Duquesa?


El grupo de brujas que sirve de peana a la petrimeta, más que necesidad es adorno. Hay cabezas tan llenas de gas inflamable, que no necesitan para volar ni globo ni brujas. [El Prado]
Tres toreros levantan de cascos a la duquesa de Alba, que pierde al fin la chaveta por su veleidad. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 219x152 mm.





62. Quien lo creyera!
Ninguna bruja es tan poderosa, por mucho que lo crea, como el Mal mismo a quien sirve y representa. Éste, al fin, también puede con sus servidores, que por no serle fieles ni poderosos se han de librar.


Ve aquí una pelotera cruel sobre cual es más bruja de las dos; quién diría que la petiñosa y la crespa, se repelaran así; la amistad es hija de la virtud; los malvados pueden ser cómplices, pero amigos no. [El Prado]
Una vieja y un viejo lascivos idean nuevas posturas de fornicación; regañan por no poder hacer cosa derecha, y los monstruos de la luxuria los van a arrebatar para el abismo. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 209x153 mm.





63. Miren que grabes!
Serios y graves. Pero terribles. Encumbrados, viven sobre montura o pedestal, parece que meditan y la multitud, a distancia de la cual se mantienen, los aclama y respeta. Mas el uno es un ave de presa y, el otro, un asno.


La estampa indica que estos dos brujos de conveniencia, y autores que han salido a hacer un poco de exercicio a caballo. [El Prado]
No se ven en el mundo más que monstruosidades: dos fieras monstruosas lleva a cuestas a dos personas; el uno da por ser valiente pero ladrón; el otro, por fanático pero salvage. Tales los Reyes y Principales magistrados de los pueblos; y con todo esto los llaman de lexos, les aclaman y les confían su gobierno. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 215x163 mm.





64. Buen viage
Será un viaje notable. Todos los horrores agrupados en el cielo nocturno planean sobre el mundo. Un monstruo transporta a otros consigo, todos horrendos e indeseables. ¿O son almas pecadoras camino del Averno?


¿Adónde irá esta caterva infernal dando aullidos por el aire entre las tinieblas de la noche? Aún si fuera de día ya era otra cosa, y, a fuerza de escopetazos caerían al suelo toda la grullada; pero como es de noche nadie las ve. [El Prado]
Los vicios remontan el vuelo por la región de la ignorancia. Estragados los hombres caen en el vicio nefando de la sodomía. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 219x152 mm.





65. Donde vá mamá?
El primer comentario de Goya llamó a esta obesa mujer «Bruja poderosa». La gran ruindad siempre tiene escolta de otras menores y asiduas y cortejo de males o vicios de menor fuste.


Mamá está hidrópica y la mandan a pasear. [El Prado]
La lascivia y la honradez en las mujeres traen de sí infinitos desórdenes y brujerías verdaderas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 210x162 mm.





66. Allá vá eso
Un cortejo brujeril, con murciélago, gato rabioso, sierpe y cayado cruza los aires a gran altura sobre el suelo. La bruja veterana lo guía y la aprendiza se acostumbra y aprende los saberes del oficio.


Allí va una bruja a caballo en el diablo cojuelo, este pobre diablo, de quien todos hacen sentir burla, no deja de ser útil algunas veces. [El Prado]
Las viejas astutas, son las que pierden a los jobenes; las hechas a volar; y enseñan a ser sierpes y garduñas de los bolsillos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 210x167 mm.





67. Aguarda que te unten
El iniciado a la brujería (o al mal, o al vicio) ya se ha tornado en lo que quería: un cáprido. Pero tiene tanta prisa en ejercitarse que pugna por actuar sin que su transformación haya concluido: aún tiene un pie que no es pezuña.


Le envían un recado de importancia y quiere irse a medio untar; entre los brujos los hay también troneras, precipitados, botarates, sin pizca de juicio; todo el mundo es país. [El Prado]
Con la untura de la ignorancia y la torpeza, se convierten al fin los hombres en cabrones. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 218x153 mm.





68. Linda maestra
Las brujas alcahuetas detectan a las buenas novicias. Les enseñan lo preciso para que dejen de ser fregonas y se entreguen a negocios más rentables. La escoba no han de usarla para barrer, sino para volar alto. Metáfora sobre chismes de Zugarramurdi que Goya conocía bien.

La escoba es uno de los utensilios más necesarios a las brujas, porque además de ser ellas grandes barrenderas, como consta por las historias, tal vez convierten la escoba en mula de paso y van con ella que el diablo las alcanzará. [El Prado]
Las viejas quitan la escoba de las manos a las que tienen buenos vigotes; les dan lecciones de volar por el mundo, metiéndolas por primera vez, aunque sea un palo de escoba entre las piernas. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca. 214x150 mm.





69. Sopla
«Brujas consumadas», como anotó Goya en un dibujo previo. Usan niños en sus conjuros, presas inocentes que acarrean a la tenebrosa ceremonia los ángeles del Mal. Eso creía el vulgo. Y la Inquisición de Logroño, que sentenció a las brujas de Zugarramurdi en el siglo XVII.


Gran pesca de chiquillos hubo, sin duda la noche anterior; el banquete que se prepara será suntuoso; buen provecho. [El Prado]
Los hombres estragados hacen mil diabluras con los niños; les fornican unos con otros por fuerza, los chupan la minga, y otras varias oscenidades. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta, punta seca y buril. 214x152 mm.





70. Devota profesión
Oficio el brujeril que exige dedicación y esfuerzo, pues, a tenor de lo que se cree, la bruja ha de ser capaz de un sinfín de cosas. Una de ellas, aprendiza, se examina ante muy grandes hechiceros. Todos con orejas de burro.


¿Juras obedecer y respetar a tus maestras y superiores? ¿Barrer desvanes, hilar estopa, tocar sonajas, aullar, chillar, volar, guisar, untar, chupar, cocer, soplar, freír cada y cuanto se te mande? Juro. Pues, hija, ya eres bruja, sea enhorabuena. [El Prado]
Dos hombres cualesquiera salidos de la nada, son levantados en alto por la lascivia y la ignorancia, y llegarán a ser mitrados, atenazeando los libros sagrados. (Las bulas) [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta y punta seca. 210x166 mm.


71. Si amanece; nos Vamos
A la luz del día, no es posible el conciliábulo de brujas. A la luz del saber y la razón, se dispersarán la ignorancia, la superstición y el engaño en que tantos viven presos, a veces verdugos y víctimas a un tiempo.


Y aunque no hubiérais venido, no hicierais falta. [El Prado]
Los rufianes y alcahuetas conferencian de noche sobre sus liviandades, y los medios de ir echandose más niños al cinto. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida y buril. 202x152 mm.





72. No te escaparas
No hay por qué ver en la escena alusión a Godoy ni a nadie en particular. Los lascivos pajarracos, poderosos, adinerados, astutos, acabarán siendo dueños del juvenil atractivo de la damita. ¿Qué ha de hacer ésta, sin fortuna ni poder?


Nunca se escapa la que se quiere dejar coger. [El Prado]
En vano huye una hermosa bailarina de los muchos pajarracos que la persiguen: el más atrevido, o el más cazurro elevado en hombros de otros, caerá sobre ella más tarde o temprano. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x152 mm.





73. Mejor es holgar
«¿Que te cansas?», tituló primero Goya la imagen de la pavisosa consentida, con la cabeza a pájaros, que no atiende a lo que hace y deja el ovillo en el regazo, pensando en Babia, como si le diera fatiga lo poco que hace.


Si el que más trabaja es el que menos goza, tiene razón, mejor es holgar. [El Prado]
Una familia viciosa dificilmente se sujeta a las ocupaciones honestas caseras. El bestia del marido se pone a tener la madeja, se enreda; la suegra la desenmaraña y la muger se cansa y manifiesta en sus ademanes que la tiene más cuenta echarse a la brivia. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x152 mm.





74. No grites, tonta
No molesta, en el fondo, la aventura a la dama, bien trajeada, que enseguida trueca su susto en regocijo cuando advierte que los duendes visitantes vienen sólo a cometer pillerías y necesitan su concurso.


¡Pobre Paquilla, que yendo a buscar lacayo se encuentra con el duende; pero no hay que temer, se conoce que Martinico está de buen humor y no le hará mal. [El Prado]
A las mugeres feas de distinción se las entran los frailes por las ventanas a pares; ellas hacen como si se asustan; pero no tienen otra cosa y les reciben con los brazos abiertos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218x151 mm.





75. ¿No hay quien nos desate?
El gran pajarraco que permite soñar a la razón preside la escena desesperante: ni se quieren ni se soportan, pero han de vivir no ya juntos, sino amarrados para siempre. Vaya castigo.

¿Un hombre y una mujer atados con cuerdas y forcejeando por soltarse y gritando que los desaten a toda prisa? O me equivoco, o son dos casados por fuerza. [El Prado]



Dos jobenes amancebados en vano intentan desatarse por sí mismos: más nudos se dan. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218x152 mm.





76. ¿Está Vmd... pues, Como digo... eh !Cuidado! Si nó...
Advertencias chulescas de un soldadote ridículo y nada bizarro que no consiente se dude de sus bravatas y mentiras. ¿Está Vuesa Merced?, dice retador. Y amenaza, valiente... a un enano tullido. Más bocazas cuanto más cobarde.


La escarapela y el bastón le hacen creer a este majadero, que es de superior naturaleza, y abusa del mando que se le confía para fastidiar a cuantos le conocen, soberbio, insolente y vano con los que son inferiores; abatido y vil con los que pueden más que él. [El Prado]
Los militares finchados, llenos de gota y de potra echan brabatas a los tullidos, ya que no las echaron a los enemigos. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 217x152 mm.





77. Unos á otros
Los hombres se alancean cruelmente, como si estuvieran siempre en un coso sangriento. Parece más eficaz en la carnicería el más empingorotado, sobre cabalgadura con librea. Pero no falta tampoco la gente común.


Así va el mundo, unos y otros se burlan y torean el que ayer hacía de toro, hoy hace de caballero en plaza. La fortuna dirige la fiesta y distribuye los papeles según la inconstancia de sus caprichos. [El Prado]
Todavía se torean unos a otros los viejos carcamales (Voltaire y Piron) [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 218x152 mm.





78. Despacha, que dispiertan
Los duendes o gnomos hacen su trabajo de noche, en los fogones y cocinas. Con aire de frailecillos, la fábula popular los cree divertidos, laboriosos y traviesos. Pero nadie puede verlos, sino en sueños. Como que no existen.


Los duendecitos son la gente más hacendosa y servicial que pudiera hallarse, como la criada los tenga contentos, espuman la olla, cuecen la verdura, friegan, barren y acallan al niño; mucho se ha disputado si son diablos o no; desengañémonos, los diablos son los que se ocupan de hacer mal, o estorbar que otros hagan bien o en no hacer nada. [El Prado]
Los frailes tienen sus comilonas o solas de noche con las monjas; ellos friegan los platos y ellas soplan la lumbre. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte y aguatinta bruñida. 218 x 152 mm.





79. Nadie nos ha visto
Travesura de los duendes, tras su trabajo: un gran trago de vino en la bien provista bodega de la casa. ¿O son clérigos que hacen lo que no deben? En un primer dibujo, el que está de espaldas, llevaba bonete.


¿Y qué importa que los martinicos bajen a la bodega y echen cuatro tragos, si han trabajado toda la noche y queda la espetera como un ascua de oro? [El Prado]
Los curas y los frailes echan valientes tragos cuando nadie les ve; pero el mundo bien lo save. El abuso del abate es de buena marca para indicar el mayor desorden que hay en el clero. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 217x152 mm.





80. Ya es hora
Fin de la obra. Los duendes frailecillos están cansados. Bostezan, esponjan el cuerpo y se disponen a partir. Han estado mucho tiempo en la trastienda de la mente de Goya. Es hora de que se vayan. Torne a su reino la Razón.


Luego que amanece huyen cada cual para su lado, brujos, duendes, visiones y fantasmas. Buena cosa es que esta gente no se dexe ver sino de noche y a oscuras! Nadie a podido aberiguar donde se encierran y ocultan durante el día. El que lograse coger una madriguera de duendes y las enseñase dentro de una jaula a las diez de la mañana en la Puerta del Sol, no necesitaba otro mayorazgo. [El Prado]
Los Obispos y Canónigos, después de dormir a pierna suelta se levantan tarde para ir a misa; bostezan; se esperezan y no piensan más que en darse buena vida sin trabajar nada. Uno lleva como figurando el roquete las pastillas y articulaciones de los chiquillos que malogran por la masturbación. [Biblioteca Nacional]

Aguafuerte, aguatinta bruñida, punta seca y buril. 219x152 mm.



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